De mayor no quiero ser teleoperador
Hoy he tenido una pesadilla, espero que no se cumpla....
De mayor, no quiero ser teleoperador
Los sábados por después de comer me entra un sopor tan dulce que es imposible resistirse a que los párpados se cierren, se está tan a gusto en el sofá, que es entonces cuando estoy en posición horizontal cuando pienso en algunas cosas, ya Descartes encontró en esta posición la mejor manera de filosofar, o acaso no os habéis ido a la cama cuando aún no tienes sueño, es en ese momento cuando empiezas a dar vueltas, mulles el cojín, hueles las sábanas y sobre todo recuerdas. Yo cuando estoy en la cama suelo imaginarme cosas, o preguntarme por su sentido, hago un repaso mental de momentos de mi vida y como me he podido equivocar tanto. Creo que nos hacen trabajar porque el ocio es contraproducente para los jefes, es en el ocio cuando te surgen las preguntas y la duda, hasta en la Edad Media decía la Iglesia que la duda es el primer paso para cuestionarse la Fe. Yo me cuestiono, por ejemplo, que sentido tiene mi trabajo, ¿Cómo acaba uno trabajando de teleoperador?,es más - ¿Qué funciones tiene un teleoperador?, porque no es lo mismo que te llamen para dar hora en la revisión del coche o que pidan comprar o vender acciones de un banco.
Dicen que ser teleoperarador es un empleo que sólo se busca cuando no queda ninguna otra opción, pero no creo que sea del todo así. Yo me puse unos cascos pensando que sería algo provisional, después de una mala experiencia profesional y personal me sentía sin fuerzas para trabajar ocho horas, la única ventaja del trabajo de teleoperador es que puedes elegir entre jornadas de cuatro, seis o como máximo nunca son treinta y nueve horas semanales.
¿Serán los teleoperadores de las empresas de telecomunicaciones de nuestro tiempo lo que los obreros industriales ingleses representaron para el siglo XIX? Es lo queda pensar, como consuelo, cuando alguien se ve expulsado del lugar que soñó: un trabajo relativamente acorde a su formación.
Me inscribí en una de tantas empresas que hay de telemarketing, la entrevista de selección es grupal, ahí es donde ya te empieza a coger complejo de oveja, porque ¿dónde se ha visto que una entrevista de trabajo sea colectiva?, aunque en lugar de entrevista selectiva es una sesión informativa de los servicios que lleva esa empresa, del sueldo que cobrarás.
O sea que si estás dispuesto a trabajar por un sueldo bajo, dos fines de semana al mes incluidos algún festivo y no estás sordo o mudo el trabajo es tuyo. No importa nada tu nivel de estudios.
Miro a mi alrededor distingo entre los candidatos a un señor mayor que parece prejubilado de un banco, a una señora que roza los cuarenta años que cree que un mouse es un personaje de Disney, a un chico con rastas y piercings mascando chicle vorazmente , también hay treintañeros esa generación sobradamente preparada que debe esconder su propia identidad o mentir descaradamente en la redacción de su currículo como si quisiera pedir perdón por haber perdido el tiempo estudiando una carrera universitaria, cursos de postgrado e idiomas porque los únicos trabajos que responden a su demanda laboral son precisamente aquellos que no requieren ninguna cualificación.
Y la pregunta recurrente -o, mejor aún, hiriente- con la que hay que enfrentarse al entrar en estas empresas si uno pensó que formándose llegaría a algún sitio (laboralmente hablando), es: ¿qué hace un currículo como el tuyo buscando este tipo de trabajos?
Comienzan perdonándote la vida para dejar claro que ya no juegas en tu terreno y que allí, en su campo de acción, eres un intruso, un ser susceptible de crear problemas, un peligro en potencia. Alguien que se plantee que las condiciones laborales a las que se va a ver sometido desde ese preciso momento son intolerables. "Conocemos a los tipos como tú y no nos gustan nada". Que quede claro.
Una vez seleccionado, toca asistir al curso de formación: historia y servicios de la empresa y "excelencia telefónica". Cinco jornadas de seis horas cada una, con una remuneración irrisoria, con la que únicamente puedes pagarte el billete de metro, en las que se deben escuchar lindezas como que el trabajador es la cara de la empresa ante sus clientes, que es necesario sonreír al teléfono, que el cliente siempre tiene la razón, etc. La persona que nos da este curso informativo, mastica chicle y su lenguaje es más bien precario.
Lo más increíble es que le piden a uno que se lo crea. En serio. Le piden que se lo crea con una desfachatez absoluta mientras indican que no hay problemas sino "incidencias" y que a quienes pretendan darse de baja de la empresa no se les tramitará la petición y que se les dirigirá al departamento de fidelización, que tardará más de dos meses en llevar la baja a cabo, si no son capaces de evitarla con arteras mentiras y ofertas. Además también explican la importancia de no sumar nunca el IVA a los precios de los productos que se ofrecen, que las promociones sólo son efectivas hasta fin de existencias y que se puede seguir vendiendo aunque se sepa que ya no quedan existencias. Me pregunto si quienes diseñan este perverso sistema en el que el trabajador se ata a una mesa, un teléfono y un ordenador, realmente se lo creen. Porque yo no me lo creo.
En mi opinión, se nota demasiado que todo es una gran farsa. Desde el momento en que dejan claro que hay una serie de personas que se dedican exclusivamente a controlar y grabar las conversaciones de los teleoperadores con los clientes, el tiempo medio de duración de llamada o el número de llamadas que se es capaz de responder por hora, queda claro que las plataformas, como llaman a los centros de trabajo en su neolengua, no son más que cárceles de esta nueva economía que ha transformado las grises y humeantes fábricas industriales en edificios de diseño con chicos y chicas que reproducen el mismo esquema de degradación laboral al que sus abuelos se vieron sometidos y del que sus padres soñaron haber escapado.
A estas alturas, nadie, salvo los trabajadores de grandes empresas públicas con potentes sindicatos, se acuerda del significado de la palabra "huelga".


telemarkado dijo
Dios, NOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
20 Enero 2007 | 02:11 PM